
Cabo elástico flotante
Cabo elástico flotante para pesca submarina: historia, usos y ventajas
El cabo elástico es, posiblemente, uno de los elementos más versátiles del equipo de pesca submarina. Sus aplicaciones son numerosas, desde mejorar la seguridad al manipular nuestro material hasta facilitar el montaje de la boya o amortiguar los tirones del oleaje. Sin embargo, durante muchos años ha tenido una limitación importante: su flotabilidad.
La aparición del cabo elástico flotante abre nuevas posibilidades y permite aprovechar todas las ventajas de este material en situaciones en las que antes era necesario recurrir a soluciones mixtas o renunciar a su uso.
Pero, para entender qué aporta realmente este tipo de cabo, merece la pena repasar sus usos tradicionales y la evolución que nos ha llevado hasta aquí.
Los usos tradicionales del cabo elástico en pesca submarina
Un elemento de seguridad para nuestro material
Uno de los usos más habituales del cabo elástico es como cabo de seguridad para sujetar distintos elementos del equipo, como linternas, fusiles, ganchos y otros accesorios.
Su principal ventaja es precisamente su elasticidad. Un simple tirón permite liberarnos rápidamente de un elemento al que nos hayamos enganchado accidentalmente, algo especialmente importante cuando utilizamos gazas o puntos de sujeción en los que introducimos la mano.
Con un cabo convencional, sin elasticidad, debemos dejar una gaza suficientemente amplia para poder retirar la mano con facilidad y evitar que quede atrapada. El cabo elástico, en cambio, permite ajustar mejor la longitud y mantener el material sujeto sin dejar una holgura excesiva. Cuando necesitamos liberarnos, basta con aprovechar su capacidad de estiramiento.
Fijaciones y puntos de enganche en la boya
Otro de sus usos habituales es la creación de zonas de fijación en la boya o en la plancha de pesca submarina.
Gracias a su elasticidad, podemos mantener distintos elementos sujetos mediante una tensión constante, incluso cuando la boya está hinchada. De esta manera, resulta muy práctico para transportar material de repuesto, como un segundo fusil, un bote estanco, un gancho u otros accesorios que queramos llevar a mano.
El cabo elástico permite adaptar estas fijaciones al volumen del material y mantenerlo sujeto sin necesidad de utilizar sistemas de amarre más aparatosos.
Un pequeño amortiguador para la boya
El cabo elástico también lleva muchísimos años utilizándose como amortiguador entre la boya y el plegador.
En muchos casos, basta con un tramo de unos 70 cm para reducir los tirones que producen las olas. Esta pequeña longitud de cabo absorbe parte de la tensión y hace que el conjunto trabaje de manera más progresiva.
Es una solución especialmente interesante cuando acostumbramos a pescar con la boya fijada directamente a nosotros, ya que ayuda a reducir los tirones que llegan desde la superficie.
El gran inconveniente del cabo elástico: la flotabilidad
Hasta aquí, todo son ventajas. Entonces, ¿por qué no se ha utilizado tradicionalmente el cabo elástico para todo?
El problema aparece cuando queremos emplearlo como línea principal entre el pescador y la boya.
Durante muchos años, algunos pescadores submarinos han utilizado cabo elástico en esta función. Sin embargo, cuando el cabo no flota, puede convertirse en un inconveniente importante durante la acción de pesca. Al descender, la línea tiende a caer hacia el fondo y puede terminar sobre nosotros, enredándose con elementos del relieve o, lo que resulta más preocupante, alrededor de las piernas.
Para evitarlo, algunos pescadores recurrían a pequeños flotadores repartidos a lo largo del cabo. Otros optábamos por una solución mixta: los primeros metros de cabo convencional flotante y el resto de la línea de cabo elástico.
Yo mismo utilicé esta combinación durante muchos años. Funcionaba, pero no era la solución ideal. La falta de flotabilidad seguía condicionando el montaje y limitaba las posibilidades de aprovechar todas las ventajas del cabo elástico.
Por eso, desde hace tiempo, encontrar un cabo elástico que realmente flotara se había convertido en uno de mis objetivos.
La búsqueda del cabo elástico flotante
En mi búsqueda habitual de los mejores materiales para la pesca submarina, llevaba tiempo investigando la posibilidad de fabricar un cabo elástico con flotabilidad real.
Por mi cercanía geográfica a distintas fábricas, pude explorar varias alternativas y contactar con fabricantes que pudieran desarrollar este tipo de producto. Sin embargo, la respuesta no fue sencilla: las muestras que iba recibiendo no cumplían con lo que estaba buscando.
Hasta que apareció un detalle que cambió el rumbo de la búsqueda.
Mi compañero Omar Afonso estaba pescando con un cabo que, a diferencia de los que yo había probado, sí conseguía flotar. Aquello despertó de nuevo mi interés. Después de varias investigaciones y de contactar directamente con la fábrica responsable del producto, encontramos una posibilidad que hasta entonces no habíamos conseguido materializar: disponer de un cabo elástico flotante con unas características concretas y con la flotabilidad garantizada bajo petición.
Por fin, el objetivo empezaba a hacerse realidad.
Un nuevo mundo de posibilidades
Ahora sí, había encontrado lo que buscaba: un cabo elástico que flotaba correctamente, con una capacidad de estiramiento del 100 % y unas dimensiones que lo hacían adecuado para utilizarlo en distintas configuraciones.
La diferencia era importante. Ya no se trataba simplemente de un cabo elástico al que añadíamos flotadores, sino de un cabo elástico flotante capaz de reunir ambas características en un mismo producto.
La flotabilidad permitía reducir el riesgo de que la línea cayera sobre el pescador durante el descenso y, con ello, evitar una de las principales limitaciones de los montajes tradicionales. Incluso en diámetros pequeños, como el de 4 mm, el cabo que probé mantenía una flotabilidad muy satisfactoria.
Una línea elástica y flotante para la boya
Una de las posibilidades que más me convenció fue poder utilizar una línea compuesta íntegramente por cabo elástico flotante.
En mi caso, con tan solo 25 metros de cabo, puedo cubrir las profundidades a las que suelo pescar e incluso realizar descensos por encima de los 40 metros, aprovechando su capacidad de estiramiento. Esto me permite prescindir de una longitud adicional de cabo y mantener la boya dentro del rango de distancia que necesito respetar.
Además de simplificar el montaje, mantener la boya relativamente cerca puede aportar una ventaja adicional de seguridad en zonas con tráfico frecuente de embarcaciones. Disponer de la señalización próxima a nuestra posición es un aspecto que conviene valorar especialmente en estos escenarios.
Una conexión adicional para el fusil
Las posibilidades del cabo elástico flotante no terminan en la línea de la boya.
El mismo cabo puede utilizarse como conexión adicional al fusil cuando nos enfrentamos a peces grandes, especialmente si existe la posibilidad de que agoten rápidamente la capacidad del carrete.
Su elasticidad ayuda a amortiguar las arrancadas y los tirones bruscos, reduciendo los picos de tensión que recibe el conjunto. Esto puede ser especialmente útil cuando necesitamos gestionar capturas que ponen a prueba tanto el equipo como nuestra capacidad de reacción.
Una herramienta para la pesca a peso variable
Otra aplicación interesante es su uso en configuraciones de pesca a peso variable.
La elasticidad del cabo permite trabajar con la tensión de la línea y controlar mejor determinados movimientos durante el descenso, especialmente en los últimos metros. Bien ajustado a la configuración y a las condiciones de pesca, puede ayudar a conseguir una aproximación más controlada y silenciosa.
Es una opción más que demuestra hasta qué punto un material aparentemente sencillo puede aportar soluciones diferentes dependiendo de cómo lo integremos en nuestro equipo.
¿Puede sustituir al bungee en la pesca en el azul?
Cuando pasamos a diámetros mayores, el cabo elástico flotante empieza a convertirse en una alternativa interesante al bungee tradicional utilizado en la pesca en el azul.
En este tipo de pesca, el material está sometido a unas condiciones exigentes: tensión continuada, exposición al sol y al agua salada, y posibles roces contra las piedras u otros elementos del entorno.
El cabo elástico flotante reúne varias características que merece la pena valorar: flota, ofrece elasticidad y cuenta con una camisa exterior que protege el núcleo frente a la abrasión y el desgaste provocado por el uso.
Dependiendo de las especificaciones y de la configuración elegida, puede ser una alternativa interesante por su relación entre prestaciones, durabilidad y precio.
Esto resulta especialmente atractivo cuando preparamos un viaje de pesca submarina en el que necesitamos confiar plenamente en nuestro material. En esos desplazamientos, sustituir o reparar un componente que falla puede resultar complicado, de modo que elegir correctamente desde el principio cobra todavía más importancia.
Cabo elástico flotante: un imprescindible en mi equipo
Después de años utilizando diferentes combinaciones de cabos y buscando una solución que reuniera elasticidad y flotabilidad, este material se ha convertido en un imprescindible para mí.
Lo que empezó como una búsqueda para resolver un problema concreto ha terminado ampliando las posibilidades de uso de uno de los elementos más versátiles de la pesca submarina. Desde las pequeñas fijaciones de seguridad hasta las líneas para la boya o las aplicaciones en la pesca en el azul, contar con un cabo que combine ambas propiedades simplifica muchas configuraciones.
Actualmente, este cabo elástico flotante está disponible en distintos colores y diámetros, con una elevada carga de rotura y la posibilidad de consultar opciones de personalización para determinadas medidas y colores bajo demanda.
Como siempre, conviene elegir el diámetro y la configuración adecuados para cada aplicación, teniendo en cuenta las cargas de trabajo, el tipo de pesca y las características del resto del equipo.
Porque, a veces, una mejora aparentemente pequeña en un elemento tan sencillo como un cabo puede marcar una diferencia considerable en la forma de preparar y disfrutar nuestras jornadas de pesca submarina.

